Editorial del nº 08

 

10 POETAS CANARIOS ACTUALES.  Aunque está de más señalarlo, merece la pena aclarar que las obras de los diez escritores aquí reunidos —obras en marcha— no constituyen por sí solas, como es obvio, la totalidad del espacio lírico canario. (De igual modo conviene advertir de entrada que, aunque aparezcan aquí congregados en torno a un título que así podría sugerirlo, tampoco forman grupo, generación o escuela.)
El lector curioso que recale por vez primera en la compleja realidad literaria de las Islas Canarias y desee conocerla en sus múltiples representaciones encontrará que los medios de edición —profesionales y amateurs, por así decir— arrojan a las librerías una cantidad tal de poesía que necesitaría algo más que un riguroso método de lectura para hacerse una idea cabal de su diversidad, sus particularismos y, a veces, su calidad. Y esto sólo en lo referido a libros y plaquettes, pues revistas como Piedra y Cielo (que editó 4 números), Vulcane (13) o Can Mayor (20), por las que han transitados más de uno de los autores a que se hace referencia aquí, han contribuido en no poca medida a tejer un riquísimo entramado de signos literarios y culturales de rara intensidad. Resultado de esa «intensidad» son, por ejemplo, las abundantes antologías poéticas parciales y panorámicas —entre las que cabe destacar, por su seriedad y amplitud, las realizadas por Miguel Martinón— que se han publicado en los últimos años y que ofrecen al lector la posibilidad de establecer un mapa bastante exhaustivo de la poesía que se ha escrito y escribe en Canarias.
No se le ocultará al lector que, aunque pueden —y deben— ser definidos como poetas, la mayoría de estos escritores transita otras formas de escritura, además de la poética, tales como el ensayo, el relato, la novela o el diario; géneros o modos de expresión de su individualidad creadora entre los que los poetas actuales de Canarias pareen moverse con los mismos vigor y perspicacia creadores con que componen sus poemas.
Pero ¿qué ofrece a la poesía actual ibérica en lengua española la expresión poética de los poetas canarios? Al menos la obra —creciente— de los aquí reunidos logra cristalizar una forma de mirar y pensar el mundo que genera hechos poéticos diferenciales apreciables. La conjunción de muchos factores que aquí veremos muy brevemente ha dado como resultado, eso creemos, una poesía con un sello propio y una calidad que sitúa el foco poético de Canarias entre los más notables de España.
La apertura natural de Canarias al mundo hispanoamericano, a su cultura, no es signo que se deba pasar por alto. En las Islas se ha producido así una fusión interesante entre las tradiciones literarias hispanoibérica propiamente dicha, europea e hispanoamericana. El resultado de esta fusión multicultural ha dado en el plano de la literatura una riqueza de registros poco común.
Por otro lado, la presencia todavía intensa de la filosofía estética del vanguardismo histórico —que en Canarias tuvo gran repercusión— y sus anclajes posteriores con expresiones radicales contemporáneas —como por ejemplo el concretismo brasileño— continúa ofreciendo fórmulas creativas de renovada vigencia.
Los aspectos geográficos no pueden dejarse a parte: muchos son los escritores de Canarias en los que la fusión entre la luz mesotropical, los espacios volcánicos y la presencia oceánica del Atlántico forman un teatro metafísico y simbólico omnipresente.
Esta combinación de elementos, en fin, ha generado entre nuestros poetas una poesía introspectiva que hoy suele asimilarse a la denominada corriente de poesía meditativa.
En parte, los escritores aquí reunidos son representantes de lo que, en otras circunstancias, podría llamarse poesía «joven» de Canarias. Pero desde el principio hemos descartado el término «joven», puesto que muchos de ellos, la mayoría, rondan los cuarenta años de edad, han publicado varios libros y, cada uno desde su propio recinto creativo, llevan ya muchos años dedicados a la construcción de un espacio de respiración cultural —mediante revistas, suplementos literarios, actividades expositivas, etc.— que habrá de ser el que les preste en el futuro la atención crítica que, así nos parece, ya merecen. De ahí que finalmente se haya preferido la expresión «actual», frente a la más equívoca de «joven».
En definitiva, estos diez autores ofrecen al lector no canario de lengua española, la oportunidad de asomarse, si no la totalidad de la literatura actual que se hace en Canarias, como ya se ha dicho, sí al menos a una muestra seria y de altísima calidad.

F. L.