Editorial del nº 07

 

Con la aparición de este séptimo número, la Revista de Humanidades Kafka atesora un número más que su antecesora, en papel. Aquella versión de Kafka llegó hasta el tercero. Ésta, digital, suma un cuarto número a su trayectoria. Aunque hablemos de la misma revista, porque esos principios fundadores continúan más o menos intactos, lo cierto es que nos satisface contar con una entrega más, inicio de otras muchas entregas futuras. Nos satisface, entre otras razones, porque esta versión web de la revista se va haciendo autónoma, crece, a su ritmo, y logra llegar a un público más amplio. Un público, antes que nada, propio. Desde el primer número de la revista digital, que vendría a coincidir con el cuarto en su trayectoria total, nos esforzamos en aclarar que la nueva imagen de Kafka coincidía con su antecesora. Seguimos pensando igual. No obstante, somos conscientes de que este número de más, marca un punto de inflexión. Sin llegar al extremo de afirmar que se trata de dos momentos diferentes, la realidad es que esta nueva versión comienza a encontrar una habitación propia, alojada en el formato cibernético que le es característico. Si volviéramos al papel, algo de esta versión se perdería en el camino, aunque prevalecieran las premisas que determinaron su publicación desde el comienzo. Nos convertimos, casi sin darnos cuenta, en directores de una publicación digital. Esto, que puede parecer una obviedad, se aprende con tiempo. Sobre todo si antes has dirigido esa misma revista en papel. Lo cierto, en definitiva, es que nos sentimos cómodos en este medio. Incluso más, en ciertos aspectos. En realidad, la hazaña le corresponde al texto. Como sabemos, cada autor busca a su lector. Esté donde esté. En esto, ni el ordenador, ni el libro, saben dónde se encuentra.