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Kafka Nº 04
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Efi Cubero

 

LAS PALABRAS QUE IGNORAS

 

Apenas necesitas de palabras.
Llueve sobre los fondos
y se han fundido al barro
paciente del silencio.
De vez en cuando escampa
y el sol brilla de nuevo
por los ojos abiertos
a la luz del vacío…

Las palabras que ignoras
arden sobre la noche.
Queman sobre los pliegues
de una tallada piedra
que tan sólo descifra
lo que no sabe y siente.
El fuego prende al viento,
pero el sueño devuelve
la imposible semilla
convertida en pavesa.

No hay brasa que detenga
el tiempo de la lluvia
ni lluvia que arrebate
el sueño de la llama…

O acaso sea hojarasca
lo que avivó esa hoguera
de gestos combativos
y diálogos sellados.

 

 

UN SABOR A NARANJAS

 

Te deslumbra este cielo
decidido en matices,
disperso de colores
cambiantes como el río
que resbala en tus ojos
igual que las canicas
de cristal de tu hermano,
en la lejana infancia…

El agua parte en dos los sentimientos.
El agua, como el cielo,
presente de la tarde
que baila en la mirada
expresando el porqué de la alegría.

Una ciudad de pájaros,
-tan antigua, tan nueva-
te acompaña.
Un sabor a naranjas escoltando las calles.
La fruta resplandece,
no la puedes probar
y tú lo sabes:
La mirada lo sabe.

La pulpa va cayendo
para dar paso al sueño de azahar,
ese  dormido aroma
que siempre se despierta
en primavera.

Y aunque la luz se oculte en el abrigo
que cobija del frío
y la noche te llene
-quizás- de incertidumbre;
te queda en el bolsillo,
esa esfera irisada de ilusión fugitiva…

 

 

SELVA

 

Se acurrucó en la noche
de un sueño entre lianas…

En la selva no existen las palabras
ni existen los silencios.

Sólo existe el abrazo
suspendido del aire.

Un péndulo que acerca
las ramas sin olvidos
de un amanecer fresco
que huela a desmemoria.

 

 

(Inéditos)